La bola de colores de mi perdición
La cosa más insignificante puede hacértelo pasar realmente bien, y eso es precisamente lo que me ha ocurrido con una bola de plástico de intrigante mecanismo que le he “robado” a un familiar. Al lanzarla cambia de forma y de color, siendo azul o rosa según la cara por la que se haya formado, ¿suena difícil? Pues imagínense lo que me he tenido que rebanar los sesos para entender el mecanismo.
Acabo de hacer este vídeo, pero es para que os hagáis una ligera idea de que me tuvo entretenido toda la tarde de ayer

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