Adiós a la PSP, (a la mía)
Por ahora se acabo mi vida de jugador empedernido de PSP. Dios ha sido justo con el resto del mundo y ha hecho que mi consola portátil pase a manos de unos pobres incautos.
Os suena a paranoia de las mías, pero para simplificar os lo pongo en forma de esquema.
1. Amigo 1 me deja su PSP para piratearla.
2. Yo paso esa PSP a un amigo 2 para que la piratee por mí, ya que no tengo ordenador en la residencia.
3. Amigo 2 me asegura que no se va a romper.
4. PSP se rompe.
5. Yo doy mi PSP al amigo 1 (por eso de no devolverle un ladrillo con botones).
6. Conclusión final. El “pringao”, o sea yo, me quedo sin PSP.
Si queréis más detalles, os mando la historia por e-mail :D, ahora sonrío, pero dios lo que me duele no poder disfrutar de largas horas de mi vicio oculto… bueno, de mi otro vicio oculto, la PSP.
Moraleja, para que esto no sea un simple post personal. SI queréis piratearla hacerlo vosotros mismos, o hablar con ese amigo que todos tenemos que consigue PSP a un precio demasiado sospechoso como para que sea algo legal y piratearla sin miedo, ya que supongo que el precio de los cacharritos no será muy elevado y no os dolerá tanto como a mi.
Repito, piratearla con cuidado o podéis terminar tan desamparados como yo
(ahora río, cago en la leche, con lo mal que lo he pasado)

6 Comentarios